Géneros literarios: Concepto, Tipos y Subgéneros

Géneros literarios: Concepto, Tipos y Subgéneros
Publicado por Pablo Navarro el 02/11/2022
Los géneros literarios son las estructuras que nos permiten incluir ordenadamente todos los libros de nuestra biblioteca en grupos de semejanza comunes. El concepto de género es histórico, ya que se plantea en el momento en que surge un texto nuevo, distinto a los clasificados con anterioridad. Aunque el género como tal ha tenido sus crisis, hoy en día hablamos de tres grandes géneros: la lírica, la épica y la dramática.

La lírica

La lírica es el género que expresa los sentimientos y emociones del autor. El poeta se recrea en la subjetividad de su alma. Suele utilizar como forma habitual el verso y la primera persona. La poesía es, en realidad, la forma más elevada de la expresión literaria. Su propósito fundamental es la creación de belleza.

Dentro de la lírica, se desarrollan unas formas menores que son los subgéneros:

  • La oda tenía, al principio, una temática variada. En el Renacimiento, la oda recreaba los temas clásicos, en lugar de la forma de canción provenzal, que no servía a tal uso. La oda se formaba de heptasíilabos y endecasílabos ordenados en estrofas de estructura libre.

  • La canción amorosa tiene un origen provenzal. Estaba formada por una estrofa o varias a las que acompañaba otra más breve llamada finida. En el Renacimiento, la canción se componía de estancias o liras que trataban del amor o la amistad. En la poesía moderna, el término queda vagamente definido.

  • La elegía es un poema que tiene como tema el lamento por la ausencia de un ser desaparecido. Suele desarrollarse por extenso y una de sus formas habituales son los tercetos. Alrededor de la composición elegíaca es frecuente hallar tópicos relacionados con la muerte y la desgracia como males de la sociedad. La elegía, en cierto modo, coincide con el llanto.

  • El himno se usa para transmitir sentimientos graves, como el patriotismo o la religión. Es una composición que se reviste de solemnidad y, en su inicio, se acompañaba de canto coral. En la actualidad, ha incorporado a su temática elementos como el deporte, la alabanza de corporaciones institucionales, etc.

  • La égloga recrea ambientes pastoriles que actúan de marco para el diálogo de unos pastores. Estos personajes, que exponen sus cuitas amorosas y sus aventuras, poseen un marco de referencias culturales que pertenece más al mundo cortesano que al de los hombres del campo. La estructura es dramática y se desarrolla en el tiempo de un día.

  • La sátira presenta los defectos y vicios del hombre bajo sus aspectos más cómicos. Su origen es folclórico y se asocia a la festividad y a lo carnavalesco. Tiene su máximo desarrollo en el siglo XVII y se caracteriza por mezcla de lo elevado y lo ridículo.

  • La epístola tiene un receptor concreto, real o imaginario. En el caso de que esté escrita en verso, tiene un tono íntimo, de relación de hechos personales; sin embargo, también aborda la temática moral o satírica.

  • El epigrama se caracteriza por su brevedad. En un principio, se relacionó con las inscripciones funerarias o votivas escritas en verso. En Roma, alcanza un tono mucho más festivo y una amplia gama de temas; Marcial fue relevante en el cultivo del epigrama.

  • La épica

    Llamamos épica o narrativa a las obras que expresan unos hechos legendarios o ficticios con una objetividad más o menos patente. Estos hechos se desarrollan en un tiempo y espacio determinados y, usualmente, se presentan en una estructura de planteamiento, nudo y desenlace. El planteamiento expone los elementos y las situaciones que provocarán la acción central; el nudo es el desarrollo del conflicto y el desenlace resuelve la historia.

    El autor utiliza como forma expresiva la narración, aunque no se excluyen de la épica la descripción e incluso el diálogo. El mundo que recrea, por lo general, suele ser externo a su propia circunstancia; sin embargo, llega a concebirlo con autonomía.

    En el nacimiento de la épica, debe buscarse el deseo del pueblo iletrado de recordar su propio pasado. Con frecuencia, la épica más primitiva se sirve de elementos sobrenaturales para explicar la historia: es lo que se llama la máquina épica. La épica antigua se compuso en verso y era interpretada por rapsodas.

    Dentro de la épica podemos encontrar los siguientes subgéneros:

    La epopeya

    Uno de los subgéneros en verso de la épica lo constituye la epopeya, obra que enaltece las acciones dignas de memoria de un héroe o un pueblo. La Ilíada, la Odisea o el Cantar de los Nibelungos son epopeyas clásicas. La Divina comedia de Dante, magistral síntesis de la cultura cristiana medieval, se integra asimismo en este subgénero.

    El poema épico

    El poema épico tiene un carácter más culto y nace ya de la pluma consciente de un escritor. Igualmente, explica hechos heroicos de un personaje asociado a lo patriótico: la Eneida de Virgilio es un claro ejemplo de este tipo de poemas. La diferencia fundamental es que ya no se asocia al canto, sino a la lectura.

    El cantar de gesta

    Los cantares de gesta son la representación medieval del género épico. Las hazañas del Cid, en España, dan cuenta del interés que suscitaron estos héroes en su época.

    El romance

    Los romances fragmentaron las historias de los poemas épicos y las versificaron en una forma menos extensa y más rápida cuando aquellos empezaron a desaparecer. Los romances presentaban una estructura más regular, basada en el verso octosílabo y pronto incorporaron temas nuevos a las hazañas heroicas. El éxito de estas breves composiciones tradicionales empieza con el interés suscitado por los poetas cultos del Siglo de Oro.

    El cuento

    El cuento pertenece a los subgéneros épicos en prosa. Su extensión es menor que la de la novela, por lo que todos los elementos deben estar perfectamente trabados en la trama. El cuento puede ser popular, cuando se crea por tradición oral, y literario, cuando se transmite como texto escrito y nace de la elaboración personal de un autor.

    Según Stith Thompson, el cuento popular se ha plasmado en una variedad de formas, que incluyen el cuento heroico y el etiológico, los cuentos de animales y los de hadas, la novela, el mito, la fábula, el chiste y las leyendas.

    La novela

    La novela es un relato extenso en que unas acciones realizadas por personajes ficticios constituyen un universo cerrado. A través de la novela y de la creación de estos mundos imaginarios, podemos llegar a conocer nuestro propio entorno.

    Todos somos capaces de dar un par de títulos de novelas, aunque pocos se atreverían a definir el género. En él podemos incluir la novela caballeresca (Amadís de Gaula, siglo XIV), la sentimental (Fiammetta de Boccaccio, siglo XV), la pastoril (La Diana de Montemayor, siglo XVI), la picaresca (Lazarillo de Tormes, siglo XVI), la bizantina (Los trabajos de Persiles y Sigismunda de Cervantes, siglo XVII), la histórica (Ivanhoe de Scott, siglo XIX) y la realista (Rojo y Negro de Stendhal, siglo XIX).

    El punto de vista, el tipo de narrador, el espacio y el tiempo, el argumento y los personajes son elementos integrantes de toda novela.

    La dramática

    En el género dramático, el autor lleva el desarrollo de la acción a la escena: los hechos no se relatan, sino que se representan. Su forma expresiva es el diálogo y los personajes adquieren vida gracias a unos actores que los escenifican. El teatro es espectáculo, por lo que el texto resulta tan importante como otros elementos: la declamación, la mímica, la caracterización física, el vestuario, el decorado y, en ocasiones, la música.

    Idealmente, la obra dramática presenta unidad de acción, tiempo y lugar para conseguir la verosimilitud ante los ojos del espectador. A esto se suma su estructura más o menos clara: la división en actos, de cinco a tres, que facilitan el cambio de vestuario de los actores o el descanso del público; cada acto, a su vez, se divide en escenas (fragmentos limitados por las entradas y salidas de los personajes) o cuadros (fragmentos de la acción desarrollados en un mismo lugar).

    Tragedia, comedia y drama pertenecen a los géneros mayores del teatro:

  • La tragedia representa una situación de conflicto entre un héroe y la adversidad de que es víctima. El problema no llega a resolverse, ya que el hombre se rebela contra lo establecido y es castigado por ello.

  • La comedia representa conflictos que se resuelven con facilidad; su función es la de divertir, por lo que sus personajes aparecen ridiculizados.

  • El drama plantea conflictos de nivel humano, no divino ni heroico: la gravedad del asunto se traslada a un plano real y su final, como el de la tragedia, es también desgraciado.

  • Otras formas teatrales nacen en contextos histórico-literarios particulares: es el caso del autosacramental, composición religiosa de acto único que alegoriza sobre la eucaristía y otras verdades del catolicismo.

    El entremés, como el paso o la mojiganga, se representaba, independientemente del tema, en los entreactos de una obra mayor; sus personajes tenían un carácter popular.

    El sainete sustituye al entremés en el siglo XVIII; aunque no varía mucho del anterior, tiene un tono más costumbrista.

    El nuevo teatro ha roto moldes con respecto a la genealogía clásica: hoy se experimenta constantemente y se pone en tela de juicio desde el texto hasta el espectador.

    Las formas representativas de estas tendencias son el teatro del absurdo y el teatro de participación, que sirve de la actuación del público.

    Por último, los géneros didácticos son los que tienen por finalidad la exposición de ideas. Aunque no se trata de géneros literarios propiamente dichos, en el pasado ejercieron una notable influencia en la evolución de las ideas y los temas de los que se nutre la creación literaria.

    Entre ellos, hallamos la oratoria, que persigue persuadir al lector u oyente a través del manejo cabal del discurso. Género en desuso en la actualidad, la oratoria revistió dos aspectos: el profano (arengas) y el religioso (sermones, pláticas, homilías). El ensayo también ha de contarse entre los géneros didácticos, junto con la historia, tal como ésta se plasma en las memorias, vidas de personajes históricos y Crónicas.

    Autor del resumen
    Lector empedernido y amante de la fotografía. Me encanta la literatura de fantasía y ciencia ficción. Escribo resúmenes, opiniones y reseñas para ayudarte a decidir tu próximo libro.
    Pablo Navarro

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